El cuerpo que (ahora) habito, parte II

En esta continuación trato de explicar la fantasía TG en un sentido literario y cómo creo que se debería de narrar este tipo de situaciones. También dar un poco de contexto con mi pasado e intentos por querer hacer algo que me gusta. Terminé dividiendo este tema en tres partes porque lo hice algo largo.

Índice:
Suponiendo para narrar
Mis primeras historias
Mi historia ficticia
¿Qué paso con esa primera historia?
Más historias de TG
¿Se las mostré a alguien?
Acostumbrarse es la historia
Conclusión

Supongamos que…

Como lo mencioné en la primera parte, desde que tengo memoria no recuerdo cuándo empecé con esta curiosidad. En esta entrada mencioné algunas de esas ideas que tenía cuando era chico de cómo me convertía en la princesa Jasmín pero no lograba desarrollar tanto la idea para crear una historia interesante, creo que tenía que ver con que despertaba un día en el palacio y tomaba cualquier rol que ella tenía. Imaginarme algo así no me parecía muy emocionante (o en aquellos momentos no se me ocurría cómo desarrollarlo) entonces no le di mucho seguimiento a eso.

Como cualquier historia de cualquier género, los detalles importan para que me pueda creer el universo y me llame la atención, si cosas aleatorias pasan sin razón, no puedo seguir imaginándome la historia y mi sentido de inmersión (de creerme el mundo ficticio) se pierde, entonces tiene que haber un tipo de ‘razón’, de lógica y consistencia para que las cosas que pasan en la historia tengan sentido. Como en la historia de Star Wars o Lord of the Rings, los mismos requerimientos de consistencia también son necesarias en estas historias de fetish para que me gusten .

Algo parecido a un ejercicio socrático donde tratas de contestar la pregunta de: «supongamos que…», en este caso el escenario es que supongamos que te conviertes en una mujer y estás en un mundo diferente al tuyo, si puedes imaginarte y desarrollar una historia de cómo reaccionaría tu ‘persona real’ en este escenario hipotético de manera lógica entonces puede que esa historia me llame la atención y puede que la disfrute al leerla.

Entonces con eso en mente, me imaginaba historietas en donde yo atravesaba por algún suceso que me convertía en mujer (a veces ese detalle era importante, otras veces no tanto) y me las tenía que arreglar para saber qué hacer para sobrellevar mis días o buscar alguna manera en cómo regresar a mi cuerpo anterior, aunque nunca llegué a elaborar mis historias para llegar a este fin, lo divertido para mi era el proceso de transformación y adaptación.

Mis primeras historietas

Cuando era más joven, solía agarrar historias ya existentes y adaptarlas a mi gusto, unas de esas primeras historias que recuerdo se trataba de un personaje que un día vi en una revista de video juegos, en una de las páginas estaba una muchacha (del juego Lunar: Silver Star) y me gustaba cómo estaba dibujada, representaba para mi lo que me gustaba ver en mujeres, femeninas (cabello largo, falda, etc), bellas y con senos notables (muy importante).

Ahora, la historia

Unas de esas elaboraciones fue de que yo me imaginaba que era algún guerrero en alguna tierra de fantasía. Puedes brincar esta parte presionando aquí.

Bueno, al haber terminando un encargo personal del rey y la reina, estaba de regreso tomándome mi tiempo caminando por la pradera ya que estaba a un par de horas del reino, de repente me emboscó un rival mago perteneciente al círculo más cercano de la reina, celoso por la confianza que ha tenido el rey y la reina en mi. Agarrándome desprevenido lanzó varios ataques mágicos aprovechando de no haber testigos cerca, al esquivar uno que otro. Aunque traté de defenderme, este mago era mucho más poderoso y logró vencerme, debilitándome por cada golpe mágico que recibía y finalmente caigo al piso pensando que ya sería mi fin. Al ya estar en el piso, se acerca a mi y me empezó a decir un par de cosas pero no podía distinguirlas porque había quedado debilitado e incapaz de moverme y estaba a punto de perder la consciencia, si hubiera querido matarme ni me hubiera dado cuenta, entonces pareciera que lo que quería era incapacitarme sin saber porqué, estaba a su merced.

Como este rival se le haría muy fácil simplemente matarme al ya estar indefenso, prefirió poner un fuerte hechizo sobre mi y me convirtió en una mujer (parecida a la de la imagen) y borró todo tipo de memoria para que, al despertar, no tenga idea de qué pasó ni saber quién soy, como si la idea de ponerme en ese estado era de lo más agradable para él ya que su rival ya no será ninguna amenaza, sin derramar ninguna gota de sangre me incapacitó para ya no representara ningún obstáculo para cualquier objetivo que tenga, creyendo que era lo más ‘decente’ de hacer al ponerme en aquel predicamento.

Se acercó a mi para agarrar el encargo, y como un último golpe de gracia volvió a usar sus poderes para deshacer toda la ropa que tenía puesta, dejándome totalmente desnudo con mi nuevo cuerpo femenino.

Totalmente indefenso y dejándome a mi suerte en aquella pradera, regresó al reino fingiendo ignorancia sobre mi paradero, por si le llegaran a preguntar. Aprovechó ese día sabiendo que el rey me había encargado algo y a él también entonces no se les hizo raro que ambos estuviéramos fuera, aparte de que no sabían de los celos que tenía sobre mi, sabía muy bien ocultar sus emociones.

Pasaron un par de horas y aún no despertaba, aún con mi cuerpo femenino desnudo, estando sobre aquella pradera a la merced de cualquier peligro pasé por la suerte que pasaron 2 señoras en una carreta y al ver mi cuerpo inmóvil, no dudaron en buscar la manera de ayudarme subiéndome a aquella carreta, abrigándome con una cobija y llevarme con ellas a su destino, un pueblo cercano.

Pasaron varias horas hasta que finalmente desperté, no sabía qué estaba pasando ni dónde estaba. Tenía un fuerte dolor de cabeza al tratar de ubicarme dónde estaba y al tratar de recordar qué había pasado me ocasionaba confusión y sin no poder recapitular qué pasó opté por pararme y explorar mi entorno, a ver si así lograba entender qué estaba pasando.

Estaba parado alado de una cama, en un cuarto sencillo. En este cuarto había un armario chico y unas ventanas donde entraba luz de mañana, sentía un viento fresco que me llegaba a calmar un poco y con una vista a las montañas, no sabía dónde estaba ni si este lugar era mi hogar, no logré recordar qué estaba haciendo ahí, mi mente estaba en blanco. Todo esto se me hacía nuevo y por una parte temía perder el control al no recordar nada pero otra parte me decía que tenía que mantener la calma, como si sabía qué hacer en el caso de estar totalmente perdida.

Me acerco a una de las ventanas para si ver hacia afuera me daba alguna pista o me hacia recordar algo pero no, ni así lograba saber qué estaba pasando. La sensación del viento, de la ventana, de la luz todo se me hacía ‘normal’, como algo que ya he sentido antes, ya estaba familiarizado con estas sensaciones pero al caminar hacia la otra ventana la sensación de mi cuerpo se me hacía algo raro, como que había algo en mi cuerpo que me daba una sensación extraña y no sabía porqué, ¿cuánto tiempo estuve dormida?, si no es dolor muscular lo que me da esta sensación, ¿entonces qué será?. Noto un espejo al otro lado del cuarto y me acerco al él para ver si viendo mi reflejo active algo en mi cabeza para saber qué estaba haciendo en esta casa.

Con estos cortos pasos que hago al espejo pongo atención a mi propio movimiento, noto como si tuviera que estar alterando un poco mis pasos como si notara que mis piernas estuvieran un poco más cortas, de la misma manera pongo atención en cómo se siente mi cuerpo al sentir el rebote que pasa por cada paso. Todo esto me parece muy extraño, siento como si se me olvidó caminar al tener que estar consciente de cada movimiento de músculo que hago para caminar.

Al ver mi reflejo, no sé si sea porque no tengo memoria de nada, ni el de mi propio rostro pero no puedo hacer la conexión de si lo que estoy viendo en aquel reflejo soy yo, como una desconexión total. ¿Qué me pasó para que perdiera mi memoria?, ¿porqué no estoy en pánico total?…

¿Qué pasó con la historia?

Nunca hubo una versión escrita de la historia, de hecho es la primera vez que la escribo, anteriormente sólo lo imaginaba pero nunca la escribí. Creo que esto lo hacía en mis tiempos de la secundaria, llegó un punto que lo repetía tantas veces por la noche o en largos viajes en carro que me dejó de ocasionar emoción pero no llegué a escribirlo. No divagaba más de lo que explico en los primeros párrafos ya que me gustaba la escena inicial, la parte en donde soy convertido ya sea de manera voluntaria o forzado (preferentemente la segunda) y me era suficiente para poder imaginármelo una y otra vez.

Aunque la premisa es la que me imaginaba, es lo que más me gustaba, el proceso de adaptación. Pero nunca me animé a explorar más este escenario para desarrollar una historia con principio y fin. Ahora que escribí una parte, veré si después me animo a desarrollarlo mejor.

Otros tipos de historias y escenarios que nunca escribí o terminé

Escenario del cuerpo y mundo cambiante

Hay otra idea que sí había empezado a escribir y traté de elaborar lo más que podía. Ésta se trataba que cada vez que dormía y despertaba, me encontraba en un cuerpo femenino diferente pero ubicado en diferentes tiempos y escenarios, la idea era que para poder avanzar al próximo ‘cuerpo’ tenía que resolver de alguna manera un conflicto que se presentaba durante mi estadía. Tenía que identificar qué era el problema en esa realidad y tratar de resolverlo para pasar al siguiente cuerpo. Recuerdo que empecé a escribir la historia en algún cuaderno y conforme pasaban los días trataría de desarrollar la idea lo más que podía.

Algunos de esos escenarios eran que un día habitaba el cuerpo de una muchacha a principios del siglo XVIII y acompañaba a mis hermanas a sus actividades diarias con esas vestimentas elaboradas de la época, otro escenario es que era una guerrera y había algún mal qué vencer; otro es que era una princesa embarazada (para mi, el embarazo representaba el máximo estado de feminidad y para mi eso es lo que me llama la atención alcanzar), otro es que era una camarera en alguna cantina y tenía que servir las mesas y patrones lo mejor que podía.

Pero este proyecto de escribir historias aleatorias y buscar cómo unirlas perdió mi interés relativamente rápido y sólo completé un par de hojas y algunos escenarios no los desarrollé para llegar a presentar su conflicto, me llamaba más la atención de presentar cómo es que mi cuerpo ahora era diferente y cómo trataba de adaptarme a un cuerpo diferente y ya no me importaba lograr llegar al conflicto, no me era tan interesante este otro detalle.

Al ya no tener interés por seguir con las historias aleatorias, rompí las hojas de la mejor manera para evitar que sea descubierto por alguien más, las lea y me cuestionen por estar escribiendo tal literatura que en aquellos momentos lo consideraba ‘raro’ de mi parte por tener esas ideas y fantasías.

Escenario de convertirme espontáneamente en mujer

Otro escenario que me gustaba imaginar es parecido al de Simba (que comenté en la primera parte de esta entrada). La idea es que una mañana de repente me despierto transformada en una mujer en el mundo real y trato de imaginarme qué haría en esa realidad, explico con mejor detalle:

Imagina que despiertas como cualquier otro día en donde sea que te hayas acostado la noche anterior, en ese mismo mundo y en esa misma realidad pero ahora posees el cuerpo del sexo opuesto, si la noche pasada fuiste hombre ahora eres mujer con una figura atractiva con hermosas curvas y senos moderadamente grandes, si la noche anterior eras mujer ahora eres un hombre musculoso (y no sé qué más sería lo equivalente). Imagina que ahora vas a tener que enfrentar el mundo con ese nuevo cuerpo y tendrás que enfrentar a tus conocidos y la vida que llevabas antes: Si eres soltero y vives sólo tendrás que averiguar si la ropa que tenías cuando eras hombre te puede quedar y si no, ¿a quién le confiarías para que te ayude a adaptarte a tu nuevo cuerpo?, si vives con alguien, ¿cómo le vas a hacer para decirles que la mujer que está en el cuarto es en realidad tú?, ¿cómo sería tu primer día en ese cuerpo nuevo y cómo describirías esa experiencia nueva?. A lo mejor algún día me animo a escribir algo así poniendo atención a los detalles y tratar de narrar todo como lo siento y que tenga sentido.

Imagina que despiertas con el cuerpo de una mujer atractiva… ¿ahora qué haces?. Si leo la respuesta a esa pregunta de manera correcta y lógica, ayudaría muchísimo para mantenerme inmerso en esa fantasía, es algo que me gustaría leer si se hace bien.

Ocultar para disfrutar

Al igual que mis otros intereses, estos relatos que imaginaba y escribía era algo que no compartía hasta que se lo empecé a decir a mi terapeuta.

La idea de que un niño/joven/muchacho/adolescente/adulto (etc) tuviera estas fantasías de querer habitar un cuerpo femenino era algo que se me hacía que no debería de hacer (sólo por el hecho de tenerlas) pero me gustaba imaginarme esos escenarios, como que era más el gusto de imaginarme tales escenarios que esa sensación de culpa/pena que me mantenía interesado en seguir pensándolo.

Otras veces me pasaba que no tenía la capacidad de poder divagar tanto en la creación de estas historias entonces regresaba al mismo escenario, explico:

Cuando era chico y llegaba la noche y era hora de dormir, lo que hacía era imaginarme estas fantasías hasta perder conciencia y caer en el sueño. Cada noche volvía a imaginarme el mismo escenario desde el comienzo porque no recordaba qué era lo que había avanzado en el sueño anterior o no se me ocurría cómo imaginarme algo para que se mantenga más interesante. Como lo expliqué anteriormente, se me hacía más emocionante la adaptación al cuerpo que la historia que sigue después de eso.

Pero ahora que he estado describiendo un poco más esos relatos después de tanto tiempo hasta me dio ganas de desarrollarlo más, a ver si me animo un día a elaborar unas de esas fantasías como debería.

Y como ya lo he mencionado anteriormente, esa fantasía de convertirme en el sexo opuesto fue algo que desde hace mucho tengo interés. Me gustaría experimentar qué se siente ser del sexo opuesto y todo (altas y bajas) lo que conlleva, como ya lo he mencionado en esta entrada y en esta otra entrada, este interés no es lo suficiente para realmente hacer algo al respecto, pero me gusta imaginarme qué pudiera ser si fuera así y que mi imaginación haga el resto.

El proceso de adaptación es la historia

Como lo mencioné anteriormente, cabe destacar que para mi la parte de la historia de adaptación es lo más importante. Como en cualquier historia donde cierto personaje le acontece algún cambio y la narración se encarga de explicar cómo éste se va adaptando y ya que lo logra la historia cambia a tratar de resolverlo. Entonces, para mi el proceso en que el personaje pasa por todas las etapas para finalmente llegar a la aceptación es lo que me gusta, para mi la historia es el proceso de adaptación.

Un ejemplo a lo que me refiero es en la película de Disney de «The Emperor’s New Groove«, cuando Kuzco es convertido en una lama. Como su etapa de adaptación a un cuadrúpedo no es importante, entonces no entran a gran detalle de cómo tiene que aprender a caminar en 4 patas, saber sus nuevas dimensiones, cómo buscaría comunicarse y cualquier otro impedimento que pudiera salir de convertirse en una lama. Sí hay breves escenas en que éste personaje batalla a adaptarse pero finalmente es para motivos cómicos y lo logra aprender relativamente rápido, aunque no es nada real que pase algo así, no me parece que alguien pueda adaptarse así tan rápido.

Entonces, con esto en mente, si yo de repente me convirtiera en una lama de manera involuntaria, creo que batallaría mucho para aprender a caminar, aprender a mover los músculos de manera que pueda sincronizar mis 4 patas, cuál sería la fuerza que tendría que ejercer para moverlas adecuadamente, cómo mover el resto de mi cuerpo para hacerlo de manera ergonómica y correcta. Después sería aprender cuáles son mis dimensiones para generar una conciencia espacial y poder moverme por el mundo de acuerdo a mi cuerpo.

Y por encima de aprender a mover este nuevo cuerpo, tendría que lidiar con las etapas de aceptación (crisis, negación, enojo, depresión, aceptación y aprendizaje) ya que estuviera en una situación que realmente no quería estar (recuerda que era involuntario la transformación a una lama).

Y ese proceso psicológico es lo que también me llama la atención pero se me hace difícil explicar porque no sé con que compararlo, entonces sólo puedo explicarlo usando este ejemplo:

Para mi, aprender a jugar bien Volleyball fue algo largo para mi, aprender a pegarle bien a la pelota, ni tan fuerte ni tan suave para lograr aplicarle una fuerza adecuada, cómo posicionar mis manos o mover mis brazos para aplicar el ángulo de golpe que quiero hasta tal punto de generar una memoria muscular para dejar los movimientos al subconsciente. Ahora aplicar todo lo anterior cuando se trata de un nuevo cuerpo y nuevos movimientos.

Ahora, imagina que en vez de haber tenido testosterona para esculpir tu cuerpo que ahora si fueras hombre, tuviste estrógeno para esculpirlo a su versión femenina. Es decir, imagina que hubieras nacido mujer.

A lo mejor ahora tienes curvas donde antes no habían, eres una estatura más chica, la sensación de tacto es diferente porque tu piel es más delgada. Tus emociones, perspectivas y maneras de procesar la realidad es diferente debido a cómo tus hormonas interactúan con tu cerebro y, más importante para mi, tienes senos (preferentemente grandes) y vagina. ¿Qué impacto va a tener esa nueva realidad en tu manera de ser y cómo lo manejarías para aceptarlo?, ¿cómo tomarías estas nuevas maneras de percibir la realidad?.

Y tomando en consideración la conciencia espacial, es aprender a reconocer las nuevas dimensiones que ocupan tus nalgas, caderas y senos. Si ahora tienes grasa donde antes no lo había y desarrollaste senos grandes, ¿cómo sería la sensación inicial al estarte acostumbrándote a todo eso y aprender a cómo moverte con todas esas cosas nuevas?.

Me imagino que sentirías todo a todo momento conforme pasan los días, semanas, meses, ¿hasta qué momento ya te acostumbras a todo a ya no sentirte diferente?, ¿a ya no sentir las diferencias?.

Si de repente mis caderas se volvieran femeninas, las diferencias anatómicas provocaría que tuviera que volver a aprender a caminar, porque (creo) que tuviera que hacer diferentes movimientos con mi cuerpo para lograr las mismas acciones que ya había aprendido de acuerdo a mi cuerpo anterior y como (creo) que tendría piernas más cortas, me imagino que tendría que flexionar diferente mis músculos para hacer el mismo movimiento.

Es decir y simplificando porque siento que estoy explicando lo mismo una y otra vez, si ahora que ya tengo un cuerpo femenino pero con las mismas memorias de mi antiguo cuerpo masculino, como mis músculos y huesos son ligeramente diferentes, tratar de ejercer los mismos movimientos como cuando era hombre ahora sería diferente ya que soy tengo cuerpo de mujer, ya que había aprendido a mover mi cuerpo anterior. Al menos me gusta pensar que pasaría algo así para tener que batallar para adaptarme.

A continuación

Habiendo abarcado la importancia de los detalles en un sentido lógico y literario, ya por fin puedo llegar a divagar del escenario en ser convertido en mujer, eso lo explicaré en la última parte de esta entrada.

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